A Andrés Iniesta le gustaba jugar con lluvia, “seguramente porque le daba épica al fútbol”, afirma antes de que suene la ES-Alert en las puertas del viejo Imax del Port Vell. “El agua que me encantaba, en cualquier caso, nada tiene nada que ver con la tormenta que ahora mismo cae en Barcelona”, matiza mientras camina por la Iniesta Experience. El juego interior, una exposición interactiva con ocho espacios —siempre el número 8— en el que la tecnología se pone al servicio de la narrativa para contar la trayectoria de Iniesta. Una producción especial y bien cuidada del sello Iniesta sostenida por NSN y Stonewed.
Fuente: elpais.com