A la hora de hacer frente a uno de los inviernos más fríos en el recuerdo colectivo –y con casi todas las estaciones de esquí ya en funcionamiento–, abrazar la moda après ski se convierte en una sabia decisión. Esa pasarela improvisada que surge tras un día en la pista inspira un estilo único ante la bajada del termómetro en la ciudad, con prendas de exterior y accesorios que no escatiman en tendencia y funcionalidad.
Fuente: elpais.com