El Gobierno del laborista Andy Burnham está dispuesto a romper una política sostenida por Londres durante décadas y ofrecer una disculpa formal a las naciones de la Commonwealth por la participación del Imperio Británico en el comercio de esclavos. Pero no será el rey Carlos III el encargado de transmitir ese arrepentimiento. El monarca ha dicho a los líderes congregados en la Reunión de Jefes de Gobierno de la Commonwealth (CHOGM, en sus siglas en inglés), celebrada en Antigua y Barbuda este martes, que la esclavitud, un “vergonzoso capítulo de la historia [del Reino Unido]”, inunda “su corazón de horror y su alma con el dolor más profundo y personal”, pero no ha pasado de ese lamento.
Fuente: elpais.com