Déjenme decirlo alto y claro antes de empezar: la Carrie de Mike Flanagan (Prime Video) es una obra maestra. Las expectativas eran altísimas, porque ¿cómo iba alguien a enfrentarse en el siglo XXI al clásico entre los clásicos del desencaje adolescente, la primera y modélica, en el sentido de que, fíjense, son tantas las autoras que han versionado la historia de Carrie White que la han convertido en un mito moderno, uno reconocido como tal solo popularmente? ¿Cómo hacerlo respetando su potente esencia —la víctima vengándose de los acosadores sin mover un dedo, de la única manera no posible en el mundo real pero deseable hasta el infinito: sin mover un solo dedo— y llevándola aún más lejos, situándola en un presente hiperconectado y convirtiendo el aislamiento de su protagonista en algo muchísimo más complejo que una adolescencia cruel y salvaje?

Fuente: elpais.com