La propuesta del Gobierno para reformar el sistema de financiación autonómica, pendiente de ser renovado desde hace más de 10 años y cuyo rediseño resulta endiablado por tener que contentar a comunidades con intereses antagónicos, parte de un cambio contundente. Hacienda, a través de varias modificaciones tributarias de calado, pretende dar forma a una inyección adicional de recursos de 21.000 millones de euros anuales a repartir entre las comunidades de régimen común, con el objetivo de recomponer la maltrecha hucha que las nutre de recursos. El resultado inmediato es que prácticamente todos los territorios aumentan su financiación efectiva en términos absolutos. Pero esa foto, aparentemente sencilla, se complica en cuanto se observa con más detalle cómo se reparte ese aumento y cómo cambia la posición relativa de cada territorio.
Fuente: elpais.com