El nuevo lujo de la belleza no es silencioso, es algo más básico, que la piel funcione. Y, por fin, TikTok parece haberse dado cuenta. Por el retrovisor vemos cómo algunas modas virales se alejan: muchas inocuas (aunque caricaturescas), como pintarse pecas con brócoli o aplicarse rubor con remolacha, y otras algo más peligrosas, como el face taping, que consistía en ponerse tiras adhesivas en el rostro para prevenir las arrugas y tensar la piel. “Lo poco gusta y lo mucho cansa”, advierte el refranero popular. Y esto es extrapolable a la belleza, que empieza a mostrar signos de fatiga viral.
Fuente: elpais.com