Tras las reñidas elecciones legislativas de este martes, las primeras tras los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 y la brutal ofensiva en Gaza, Israel encara ahora un arduo proceso que podría durar hasta alrededor de tres meses para dotarse de un nuevo Ejecutivo o volver a las urnas si ninguno de los dos grandes bloques logra reunir suficientes apoyos. Con el bando que apoya al primer ministro Benjamín Netanyahu y sus rivales —encabezados por el general retirado Gadi Eisenkot— muy igualados, el resultado de las negociaciones que se abrirán la semana próxima está en el aire y todo apunta a que quedará en manos de las dos listas de partidos árabes, que casi duplican su representación parlamentaria.
Fuente: elpais.com