Tras 20 años desde su primera edición, la mayor pasarela del Norte de Europa ya no necesita demostrar el pulso firme que ejerce a la hora de discernir lo que es tendencia de lo que no. Con una dilatada cantera de diseñadores consolidados y marcas del sector (Stine Goya, Skall, MKDT, Baum und Pferdgarten…) a las que se suma una estimulante muestra de nuevo talento creativo –tanto académico como autodidacta–, la Copenhagen Fashion Week (CPHFW) revalida una vez más su posición como uno de los encuentros más divertidos e interesantes del año. Esa frescura que solía rodear siempre a la moda y que grandes capitales globales del diseño como París o Milán han perdido con su institucionalización y el paso de los años.
Fuente: elpais.com