A falta de algunas figuras, ofrecieron emoción los Europeos de ciclismo, disputados incongruentemente solo una semana después de los Mundiales y en competencia directa con las primeras clásicas del mítico otoño italiano. A Remco Evenepoel se le habían atragantado la presión, la rabia y el circuito de Mont Royal en un Mundial frustrante, pero al domingo siguiente protagonizó, con victoria, el sprint más ajustado de la historia, posiblemente, una photofinish de 13.000 imágenes de segundo que solo le distinguió por menos de dos diezmilésimas de Giulio Ciccone, el italiano que había chupado su rueda durante 20 kilómetros, le comió en la última curva y, pese a eso, no supo ganar.
Fuente: elpais.com