Es normal estar cansada. Es normal dormir peor. Es normal ganar peso. Es normal tener pequeños olvidos. Demasiadas experiencias en etapas como la perimenopausia se desestiman con una palabra: normales. Este periodo de transición hacia la menopausia puede durar hasta 10 años con cambios hormonales capaces de afectar a la calidad de vida, pero para la medicina no han merecido ni una explicación durante mucho tiempo. Tampoco han importado los síntomas de la menopausia: “He aquí una escena que se repite”, denunciaba el pasado mes de junio Melinda French Gates en una columna en The New York Times, “una mujer entra en la consulta de su médico con una serie de síntomas cada vez más debilitantes (sueño destruido, articulaciones doloridas, corazón acelerado, pérdida de memoria) y sale sin diagnóstico, sin tratamiento y sin plan”. Un metaestudio publicado el pasado mes de junio en The Lancet corroboraba, revisando 89 publicaciones, cómo los sistemas de salud no brindan una atención coordinada y por qué las mujeres se sienten ignoradas, sin apoyo y desinformadas.
Fuente: elpais.com