Cuero, satén, ante, pelo, jacquard… La bomber, aquella chaqueta de los aviadores militares que Top Gun instalaría en el imaginario popular, vuelve a ganar presencia esta temporada. Incluso podría decirse que vivimos (estilísiticamente) en 2016, con la excepción de que en este enésimo regreso nostálgico, aunque no se ha despojado del todo de su carácter utilitario, los nuevos modelos se acercan más a la prenda joya, con tejidos suntuosos y siluetas más refrescantes. También a la hora de combinarlos: ni rastro de los pantalones pitillo con los que unas prepúber Kendall Jenner y Hailey Bieber las paseaban hace una década.
Fuente: elpais.com