En Italia ya no son ficción las unidades de precrimen, como en la película de Steven Spielberg, Minority Report, en la que el personaje de Tom Cruise veía el futuro y podía actuar antes de que se cometiera un delito. Se trata de arrestos preventivos por lo que la oposición ya llama “delito de sudadera negra”, la prenda más habitual entre los jóvenes que en las últimas semanas han salido a manifestarse en todo el país contra los bajos salarios, el precio de la vivienda y a favor de la paz, la sanidad y la educación públicas. Ya se aplicaba a adultos, pero el último decreto de seguridad de Giorgia Meloni, el octavo, lo ha ampliado a los menores: permite llevar a comisaría antes de una manifestación a quien se considere sospechoso de crear luego altercados en la protesta. El resultado es que el primer día que se puso en práctica, el 24 de octubre, llevó a comisaría a 110 menores en solo 24 horas, aunque según ONG luego ha habido decenas más. Chicos y chicas que han permanecido detenidos durante horas sin haber hecho nada y sin poder llamar a sus padres.
Fuente: elpais.com