Tres días después de que Rusia atacara una escuela reconvertida en centro de distribución de ayuda humanitaria en la población de Komishuvakha, en la región de Zaporiyia, los cuerpos de rescate ucranios siguen recuperando cadáveres bajo los escombros. Según la policía, la cifra de fallecidos asciende ya a 43 y buscan al menos a 33 personas más que están desaparecidas. Este es el ataque más mortífero en esta provincia sureña de Ucrania desde que Moscú lanzó la invasión a gran escala en febrero de 2022.
Fuente: elpais.com