Acababa de marcar Lamine Yamal un gol de bandera contra el Aston Villa cuando en la Cadena COPE se escucharon las siguientes palabras, cito textual: “No hubiese estado mal que Lamine Yamal, al marcar el gol, se acordara en algo del jugador del Tenerife, pero bueno: debe estar a sus cosas”. Lo que siguió al comentario de Pedro Martín fue uno de esos silencios tan cortos como profundos, apenas dos segundos donde el desconcierto y la estupefacción dan paso a la narración normal de un partido de fútbol, entre otras cosas porque la radio sigue siendo radio, también en la casa de los obispos.
Fuente: elpais.com