El giro de timón de los bancos centrales para frenar la espiral inflacionista derivada del fuerte repunte de los precios energéticos ha devuelto la fortaleza al dólar. Desde mediados de agosto, el euro acumula una caída del 3,2% frente a la divisa estadounidense y se intercambia ya en 1,124 dólares, mínimos de mayo de 2025. Un retroceso que está sirviendo de caldo de cultivo para los inversores que apuestan a la baja contra la divisa europea.
Fuente: cincodias.elpais.com