Pablo Vercellone, el entrenador de porteros del Atlético de Madrid, carga de manera manual los balones con los que una moderna máquina cañonea a Jan Oblak (34 años). El artilugio permite regular potencia y dirección y escupe balones envenenados, ajustados y con bote incluido, que el cancerbero esloveno bloca con su solvencia habitual. Existe en el club la convicción generalizada de que este Atlético perseguidor del Barcelona en la Liga ofrece un fútbol atractivo, pero también que desde la pretemporada se intuía a un Oblak al nivel de sus mejores años. Sus paradas le han ganado puntos al Atlético en Liga y en la Champions le permitieron derrotar al United (2-1) y arañar un punto en Stuttgart (1-1).
Fuente: elpais.com