Fue a las cuatro de la madrugada del viernes pasado. Varios drones alcanzaron al Wine Trader, un buque cisterna que transportaba productos químicos y navegaba por el mar Negro a unos 25 kilómetros de la localidad rumana de Sulina, en la desembocadura del Danubio y a un paso de la frontera con Ucrania. Las explosiones provocaron un incendio y dañaron gravemente la embarcación. Cinco marineros pudieron ser rescatados, pero otros siete permanecen desaparecidos. “Los que tenían sus camarotes en los niveles superiores tuvieron tiempo de salvarse”, explican desde el Sindicato Libre de Navegantes de Rumania. Los desaparecidos, en cambio, probablemente quedaron atrapados bajo la estructura metálica de la embarcación. Esta ofensiva culminó una escalada de incidentes que ha golpeado en apenas diez días a siete mercantes frente a las costas de Rumania y Bulgaria.
Fuente: elpais.com