La crisis de la vivienda erosiona la percepción que los españoles tienen de su propia economía y de la de su entorno. Y no es para menos. Los precios de compraventa se han disparado, superando ya los máximos de la burbuja inmobiliaria, mientras el alquiler encadena años de subidas consecutivas sin que se vislumbre en el horizonte ningún alivio. El resultado es un mercado inaccesible y un desánimo creciente, como reflejan los resultados del último Termómetro 5D elaborado por 40dB. para CincoDías y EL PAÍS. No solo los consumidores perciben ya la vivienda con fuerte pesimismo, sino que el índice general de clima económico que mide la encuesta registró un retroceso en la recta final del año pasado, alcanzando su cifra más baja desde que se empezó a publicar la pasada primavera.
Fuente: cincodias.elpais.com