También en la televisión hay que saber cuándo parar. American Horror Story debería haberlo hecho hace tiempo, pero en su temporada número 13 el ridículo ha alcanzado niveles celestiales. Ryan Murphy y su equipo querían presentar este año un evento especial con el regreso de sus primeras espadas interpretativas y algunos de los personajes más recordados, pero todo ha quedado en una historia sin rumbo ni sentido y a mayor gloria de una exagerada Jessica Lange, en la piel de cinco personajes.
Fuente: elpais.com