Estados Unidos retiró el pasado domingo los 12 bombarderos B-1 que su Fuerza Aérea tenía en la base aérea de Fairford, en el sur de Inglaterra. Uno a uno, los aviones despegaron una semana después de que cinco sospechosos fueran detenidos en los alrededores de estas instalaciones. Este martes, funcionarios estadounidenses y británicos citados de forma anónima por The New York Times, han revelado que esa decisión abrupta se debió a que ambos países occidentales obtuvieron información sobre un posible ataque con drones contra la base, ordenado por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, el poderoso ejército paralelo iraní.
Fuente: elpais.com