Rusia intensifica su guerra híbrida contra Europa. Desde sabotajes, incursiones con drones e incendios provocados a complots (la mayoría, frustrados) para asesinar a activistas pro-Ucrania y disidentes rusos en suelo europeo. El Kremlin está poniendo a prueba la respuesta aliada, y los incidentes contra los aliados europeos de la OTAN son cada vez más serios. Como los drones con explosivos localizados este verano en el aeropuerto de Leipzig (Alemania). Esa línea gris entre un ataque híbrido y uno convencional se está difuminando, y varias fuentes de inteligencia europeas advierten del riesgo de que uno de esos incidentes escale. Por una decisión deliberada del Kremlin o por un error de cálculo, indican.
Fuente: elpais.com