
Pese a la timidez, Gabriela Sabatini (Buenos Aires, 56 años) mira directamente a los ojos del interlocutor y cada vez que acompaña la frase con algún ademán de brazos, descubre una musculatura muy definida. “Vengo de Suiza”, comenta en el preámbulo de la conversación. El jueves capitaneó junto con John McEnroe una iniciativa de la Fundación Sanitas, el Masters de Tenis Inclusivo, en la que tenistas con y sin diversidad funcional jugaron sobre la arena de la Caja Mágica. Ella conserva toda la elegancia, el porte y la sofisticación de su etapa como jugadora, que cerró con solo 26 años (en 1996) porque, sencillamente, sentía que debía ser así. Antes conquistó el US Open (1990), fue dos veces maestra (1988 y 1994), logró una plata olímpica (Seúl 1988) y llegó a ser la número tres del mundo en medio de una carismática generación de competidoras feroces a las que todavía se echa en falta.

Fuente: elpais.com