
“¿De dónde venimos?”, pregunta la maestra en una clase de niños de unos 10 años. “El papá le pone una semilla a la mamá, como las abejas, y pasados nueve meses, sale el niño”, contesta uno de los alumnos. Otra corrige: “No es así. La semilla la pone el biólogo con un tubo largo. Se llama inseminación”. “No, se llama in vitro”, apostilla otra. “Yo nací en un congelador”. “Pues yo vengo de un hombre desconocido muy generoso que le dio una semilla a mi mamá”. “Yo tengo dos madres. La gine metió el huevo de una dentro de la otra”. “A mí me hicieron con un señor que vive en Dinamarca”. La conversación con la que comienza la serie de ficción In vitro podría tener lugar hoy casi en cualquier colegio real. Y, sin embargo, el tema de la reproducción asistida apenas se ha tratado en la ficción.
Fuente: elpais.com