Abdul El-Sayed, el demócrata que este martes puede convertirse en el primer senador musulmán de Estados Unidos, ha comprobado que hacer historia no es fácil. Su nombre y su religión se han convertido en un arma en manos de los republicanos a lo largo de una campaña despiadada por el escaño de Míchigan que se disputa en las elecciones de medio mandato.
Fuente: elpais.com