Milán ha vuelto a vivir este domingo una tarde de rabia y fuego, tras los graves incidentes registrados ya el sábado, que ha devastado el centro de la ciudad. La policía ha respondido con cargas, gases lacrimógenos y cañones de agua a los ataques de cientos de jóvenes concentrados en los alrededores de la plaza del Duomo, cercada por un fuerte dispositivo de seguridad con la intención de prevenir nuevos disturbios.
Fuente: elpais.com