“¡Oh, la amo!”. Ni siquiera Miley Cyrus, encargada de entregar el premio, fue capaz de ocultar su emoción al abrir el sobre que contenía el nombre de la ganadora del Globo de Oro a la mejor actriz de comedia: Rose Byrne. La actriz australiana, de 46 años, se convirtió el pasado 12 de enero, por primera vez y tras más de treinta años de carrera, en la gran protagonista de la meca del cine, llevándose el aplauso unánime de académicos, prensa especializada, compañeros y espectadores, que celebraron por fin un reconocimiento tan merecido como largamente postergado.
Fuente: elpais.com