
Decía Jaime Gil de Biedma: “Que la vida iba en serio/ uno lo empieza a comprender más tarde…”, algo que, al parecer, todavía hay quien no comprende, como por ejemplo esa simpática y cantarina oposición política española, incapaz de aceptar absolutamente nada que proponga el Gobierno por más que lo propuesto, en ocasiones, pueda favorecer a la mayoría de la ciudadanía. Una actitud que promueve las manifestaciones en la calle a la vez que el distanciamiento de una clase política incapaz de resolver o, cuando menos, amortiguar problemas tan esenciales como el de la vivienda.
Fuente: elpais.com