Estados Unidos crea empleos, pero a un ritmo demasiado débil. El mercado laboral de la primera potencia mundial sumó 50.000 nuevos puestos de trabajo en diciembre, según la Oficina de Estadísticas Laborales. El dato ha dejado una sensación agridulce entre los analistas, que proyectaban una evolución de las contrataciones más robusta ―esperaban unos 70.000 más―.
Fuente: elpais.com