La rabia vuelve este sábado a las calles de Francia. Estudiantes, funcionarios, transportistas y el espectro de los chalecos amarillos se han citado en unos 500 puntos del país. La movilización social, convocada originalmente contra el encarecimiento del coste de la vida y la pérdida de poder adquisitivo, pero a la que se han sumado los estudiantes, mantiene en vilo al Gobierno. El presidente de la República, Emmanuel Macron, llamó a la calma el viernes por la noche y el ministro del Interior, Laurent Nuñez, advirtió de la posibilidad de incidentes en París y en otras grandes ciudades.
Fuente: elpais.com