En la plaza de Alfonso II de Oviedo los turistas pueden hacerse una foto con la estatua de Anita Ozores y la portada de la catedral de fondo. Parece que la Regenta acaba de salir de confesarse con Don Fermín y está un poco sofocada, pese a que en Vetusta nunca hace mucho calor (hasta este verano, al menos). ¿Molestará al cabildo ovetense este homenaje a tan impía novela, perpetrado a las puertas mismas del templo y pensado para que este aparezca bien enmarcado en las fotos de Instagram? Si no soportan que Netflix ruede la nueva adaptación de la novela de Clarín en su interior, me imagino que no tendrán mejor opinión de ese culto idólatra.
Fuente: elpais.com