Londres vuelve a respirar, con temperaturas que estos días no superan los 21º. En esta ocasión, sin embargo, no va a ser fácil olvidarse de un verano que ha sido un infierno. Y eso que el caos se ha evitado en el último minuto, porque los conductores de autobús urbano han desconvocado finalmente los paros y huelgas que iban a poner en marcha durante septiembre y octubre.
Fuente: elpais.com