Dos años después de perder la Casa Blanca y el Capitolio ante el empuje de un Donald Trump resurgido de sus cenizas, los demócratas recuperaron este martes con holgura el control de la Cámara de Representantes y del Senado en las elecciones de mitad de mandato. Fue una auténtica carnicería para los republicanos, un serio castigo al presidente de Estados Unidos y una velada histórica, pese a lo gastado del adjetivo: esa doble pérdida legislativa para el partido en el poder solo se había dado en seis ocasiones anteriores.
Fuente: elpais.com