Hay un instante, una ventana temporal minúscula del ciclo cardíaco que dura entre 20 y 40 milisegundos, en el que el corazón es vulnerable si alguien recibe un golpe seco y muy contundente justo en la zona del tórax en la que se localiza este órgano vital. “Se llama commotio cordis o conmoción cardíaca. Es un fenómeno clínico infrecuente y extremadamente grave, pero reversible con una asistencia adecuada. Ha ocurrido alguna vez en el fútbol americano”, explica Carlos Alonso, miembro de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias Médicas (SEMES) y expresidente del Consejo Español de Reanimación.
Fuente: elpais.com