En abril de 1989, Barcelona reunió a algunos de los mejores ajedrecistas del mundo en un torneo marcado por la emoción hasta la última partida. El yugoslavo Ljubomir Ljubojević había dominado buena parte de la competición, pero el entonces campeón mundial, Garry Kasparov, protagonizó una remontada que dejó a ambos empatados a puntos. Han pasado 37 años desde aquella histórica competición y Barcelona se prepara para volver a reunir a la élite del ajedrez mundial. Esta vez con la gran estrella del momento, Magnus Carlsen, como protagonista.
Fuente: elpais.com