Bella Freud comprende el poder de la moda como hilo narrativo de la historia, de la política y de la vida cotidiana. No en vano con diez años se miró al espejo y no se reconoció en la niña de blusa con cuellos redondos que el reflejo le devolvió. Bella Freud viste habitualmente con traje de chaqueta, utiliza corbatas y nunca luce muy maquillada ni peinada. Su aspecto, de estrella del rock sutil, no llama especialmente la atención y eso le ha permitido estar en todos los sitios que importan sin que muchos se den cuenta. Cuando en 2024 decidió invitar a sus ilustres amigos y conocidos a tumbarse en un sofá de su casa, a modo de diván, y grabar las conversaciones como si fuera la consulta de un psicólogo, no sabía que su proyecto acabaría convirtiéndose en un programa icónico dentro de la industria de la moda. Por allí han pasado personajes como Zadie Smith, David Cronenberg, Rosalía, Debbie Harry y Eric Cantona. Todos comienzan hablando de ropa, pero una cosa lleva a la otra y acaban hablando de todo lo demás. Por eso fue la elegida para entrevistar a Jonathan Anderson en el vídeo previo a su desfile en París que distribuyó la casa Dior para todo el que quisiera conectarse. Esto, que puede parecer algo muy nicho tiene más trascendencia que la mera anécdota. La firma Christian Dior, propiedad del grupo LVMH, mueve cerca de 9.000 millones de euros y tiene 47 millones de seguidores en Instagram. La exposición es brutal.
Fuente: elpais.com