El pousse-café fue, en origen, el pequeño licor que se servía tras el café en la tradición francesa del siglo XIX. Era, por así decir, un simple digestivo. “El formato estratificado que hoy identificamos con su nombre no nació en Francia, sino en Estados Unidos, donde el término se reinterpretó y acabó convirtiéndose en un ejercicio visual muy apreciado en bares de Nueva Orleans y otras ciudades”, explica el historiador François Monti, autor de varios libros de referencia sobre el mundo del cóctel.
Fuente: elpais.com