Como ocurre con toda muerte no natural, horas después de que falleciese el futbolista del CD Tenerife Jesús de Miguel, tras recibir un impacto del portero rival en un partido, la Policía abrió una investigación. Ello no significa, sin embargo, que el caso tenga de por sí relevancia penal: los tribunales han ido perfilando en los últimos años la frontera que separa un lance del juego —que puede ser sancionado dentro del reglamento— y un delito, y, a falta de que concluya la investigación, las circunstancias del choque que ha acabado en tragedia apuntan más a la primera de las opciones.
Fuente: elpais.com