Hace dos años el diseñador francés Simon Porte Jacquemus bosquejó un vestido blanco con Zendaya en mente. “Hoy, verla con esa prenda me parece surrealista”, escribe, “feliz”, en su perfil de Instagram junto a una fotografía de la actriz durante la première londinense de La Odisea. Dos años pueden parecer una eternidad para hacer realidad un vestido. Pero el plazo (y el entusiasmo del diseñador) quedan inmediatamente pulverizados cuando los pendientes con los que decides estrenarlo tienen más de 3.000 años.
Fuente: elpais.com