Es un día cualquiera, has entrado en clase en la universidad, te has sentado al lado de la chica que te gusta y ella te ha mirado raro porque, en realidad, no te conoce, aunque tú das por supuesto que sí. Entonces, como un par de chifladas ferozmente decididas a hacer siempre lo que les venga en gana, tu madre y tu hermana irrumpen en el aula y te sacan de allí a rastras, y, de paso, le dicen a todo el mundo que ni siquiera estudias en la universidad. ¿Y a dónde te llevan? A tu boda. Tu boda, sí. En un hotel de tres al cuarto, enmoquetado hasta el techo, tristísimo y vacío. Una boda de la que no tenías ni idea y que no quieres con el psicópata del chico al que le gustabas desde parvulario. He aquí el arranque, inmejorable, de la segunda temporada del diamante en bruto más sarcásticamente perfecto sobre la disfuncionalidad (narcisista) contemporánea.
Fuente: elpais.com