La batalla en el consejo de administración del grupo Tata, valorado en 260.000 millones de dólares (221.000 millones de euros), se está convirtiendo en una prueba de credibilidad institucional para India. Varios organismos oficiales están empujando a Tata Sons, el hólding del conglomerado, hacia una oferta pública de venta (OPV) de sus acciones, una medida a la que se oponen con firmeza sus accionistas mayoritarios. El drama recuerda a la década de 1970, cuando una orden oficial para aumentar la propiedad local provocó la salida de Coca-Cola del país. Esta última pugna puede redefinir los límites de la empresa privada en la India.
Fuente: cincodias.elpais.com