Una riada hizo volver a sonar las alarmas en Nepal el domingo, mientras miles de familias continúan sin noticias de los 5.285 desaparecidos (entre los que figuran más de 600 extranjeros) por la monstruosa inundación que a finales de agosto asoló varios valles del Himalaya. Aquella tragedia dejó un saldo de al menos 1.455 fallecidos en territorio nepalí y 43 en el Tíbet, en el lado chino de la frontera. La nueva crecida golpeó Gorkha, una zona montañosa al oeste de la capital, Katmandú. Aunque no se han reportado víctimas mortales, hay cinco personas sin localizar, de acuerdo con el último balance oficial. El Ejército ha rescatado a 95 personas, nueve de ellas extranjeras.
Fuente: elpais.com