Rodrigue Kwizera sonríe a todo el mundo y se abraza en la meta y en el podio a su ‘hermano’ Thierry Ndikumwenayo, el amigo que le mostró el camino cuando tenía 19 años para dejar Burundi e instalarse en España para hacerse atleta, paso a paso, y labrarse un futuro hasta convertirse en uno de los grandes fondistas mundiales. Valencia, con el circuito más rápido que existe, le puso en órbita con una marca en medio maratón (58m, 3s) que debería ser el nuevo récord de Europa (lo conserva el sueco Andreas Almgren con 58m, 6s), pero que quedará simplemente en récord de España porque el atleta de Castellón, convertido ya en el séptimo más rápido de la historia, no ha recibido todavía el documento de World Athletics para competir como español pese a tener la nacionalidad desde hace meses.
Fuente: elpais.com