Desigual le planta cara a la tecnología. Frente al poder que le hemos concedido a las IA y algoritmos sobre nuestros gustos (deciden qué vemos, qué compramos y hasta qué cara debemos tener), la moda está liderando su propio renaissance of real (renacimiento de lo real), una tendencia que responde al hastío digital reivindicando lo que ninguna máquina acaba de entender: la personalidad, lo imprevisible, el libre albedrío... En definitiva, lo humano.
Fuente: elpais.com