
La barbarie acosa a sus víctimas allá donde vayan. A Tetyana Ogárkova y Volodímir Yermolenko les cuesta pensar que lejos de la guerra, ellos hagan o hablen de cosas diferentes a las que comparten con sus tres hijos su casa familiar de Brovary, objetivo diario de los bombardeos, a las afueras de Kiev, la capital de Ucrania. Bromean mientras posan en la terraza de un hotel de Madrid, donde presentan La vida en el límite (Libros del Asteroide), un viaje literario sobre el horror que atraviesa su país. Un día antes lo hicieron en Barcelona, invitados por el centro cultural CCCB. Entre risas y chanzas suenan unos pitos en el teléfono móvil de Ogárkova, que mantiene activas las alertas antiaéreas que atenazan su hogar. Rusia está bombardeando algún rincón de Ucrania.

Fuente: elpais.com