La gran paradoja del Brexit es que los principales responsables de aquel destrozo, el Partido Conservador y la ultraderecha de Nigel Farage, se desentendieron del asunto hace ya mucho tiempo, mientras que para el Partido Laborista sigue siendo un drama no resuelto que dificulta sus planes de futuro. Andy Burnham prometió este martes, en su celebrado primer discurso ante los miles de afiliados congregados en el congreso anual de Liverpool, que hincaría por fin el diente a la cuestión: “No podemos ofrecer al Reino Unido un camino claro para transitar hacia el final de este siglo hasta que decidamos de una vez por todas cuál va a ser nuestra relación a largo plazo con el que sigue siendo nuestro principal mercado”, decía el primer ministro a los suyos.
Fuente: elpais.com