El temor del secuestro de un avión comercial (Boeing 737 MAX8) que volaba de Dubái (Emiratos Árabes Unidos) hacia el aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv (Israel), con unos 180 pasajeros, más de la mitad israelíes, ha movilizado este miércoles a las autoridades israelíes, con una reunión de emergencia del primer ministro, Benjamín Netanyahu, y el rápido envío de cazabombarderos. El aparato descendió de 34.000 a 16.000 pies en menos de dos minutos, por causas que se desconocen. Tras el aterrizaje en Arabia Saudí, la principal hipótesis en la cúpula israelí es que uno de los pilotos trató de hacerse con el control del aparato, para estrellarlo, como atentado o para suicidarse.
Fuente: elpais.com