Vladímir Putin se halla en dificultad. La guerra en Ucrania no le va bien, las bajas son una hemorragia impresionante, el malestar de la sociedad rusa crece en medio de serias dificultades económicas, la perplejidad de la corte del Kremlin ante la ineficacia del líder se intensifica. Su respuesta, de momento, está siendo la de siempre: una escalada. Contra Ucrania, con más misiles; contra su ciudadanía, con más represión; y contra la UE, con ataques, amenazas y provocaciones de distinto tipo ―sabotajes, ciber, incursiones―, cada vez más atrevidos y peligrosos.
Fuente: elpais.com