Algo se mueve en la esfera diplomática en torno a la grave crisis humanitaria que sufre Oleshki, una localidad de la región ucrania de Jersón ocupada por los rusos. “Es duro llamar vida a eso”, deplora Vitalii Mikolaiovich, de 55 años, que consiguió escapar el mes pasado de la población, donde apenas hay comida. El Papa León XIV ha abordado con los presidentes de Rusia, Vladímir Putin, y Ucrania, Volodímir Zelenski, una posible tregua que permita evacuar a los civiles. En torno a 6.000 personas, varias decenas de ellas menores, entre Oleshki y alrededores, sufren una clara falta de alimentos y medicinas unida a las duras condiciones de vida por la invasión militar, que les impiden moverse a lugares donde abastecerse.

Fuente: elpais.com