Hace poco más de un mes, en un instituto de la periferia parisina un grupo de estudiantes bloqueó su centro educativo para protestar por el estado de las instalaciones y la falta de profesores. En pocos días se sumaron alumnos de otros institutos, primero en París, luego por todo el territorio nacional, que denunciaban que tienen goteras en las clases y hasta cucarachas, y que las paredes se resquebrajan. Pasan frío en invierno y calor en primavera. Esa imagen descrita por algunos, la de una escuela pública considerada el pilar de la República francesa pero que se va fracturando poco a poco, ilustra también el declive económico de los últimos años.
Fuente: elpais.com