
Hace ya una década, el expresidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker advertía en Estrasburgo de que los ataques tecnológicos podían ser “más peligrosos” que incluso los fusiles y los tanques para la estabilidad y la democracia del Viejo Continente. Pero Europa siempre ha destacado por ser rápida en diagnosticar y lenta en ejecutar. Y los avisos del luxemburgués han pasado a ser algo más que una mera hipótesis. La UE se ha convertido en el blanco de ciberataques y ofensivas híbridas justo cuando se encuentra a las puertas de un ciclo electoral en el que la ultraderecha puede seguir ganando poder. La seguridad, en todas sus dimensiones (desde la energía hasta la economía), ha centrado las mesas de la segunda jornada del foro World In Progress (WIP) de Barcelona, organizado por el Grupo PRISA.

Fuente: elpais.com